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MANUAL DE ILUSTRACIONES

Introducción:


Cuando estés hablando con los perdidos, o predicando, si se presta la ocasión usa ilustraciones que se relacionen con las verdades bíblicas que estas tratando de decir; ellas te pueden ayudar a aclarar conceptos espirituales que tratas de comunicar. 


Cuando Jesús hablaba con las personas, usaba ilustraciones, parábolas, analogías; él respondía muchas veces con preguntas y también hacia preguntas que lo llevaban a tener conversaciones acerca de las cosas de Dios. 


Muchas de estas ilustraciones aquí fueron usadas por predicadores tanto de siglos pasados como del presente. Otras son originales de la Escuela de Evangelismo. 


Estas ilustraciones han sido recopiladas por la Escuela de Evangelismo en Miami FL. 

y las ofrecemos como un recurso gratuito para todos aquellos que sienten pasión por los perdidos. © 2012. Revisado © 2016 & © 2020


Para preguntas escribir a info@escueladeevangelismo.com

Nota: No reproducir sin antes dejarnos saber. 


ILUSTRACIONES DE EVANGELISMO

 


1. El Juez en la Corte (abreviada)


Al testificar de uno a uno podrás encontrarte personas que digan: Se que soy culpable, pero creo que iré al cielo. Normalmente esto es así porque ellos piensan que Dios es “bueno”, y que él sabe que todos fallamos así que él mirará sus mejores esfuerzos y pasará por alto el pecado. Pero puedes usar esta ilustración. 


Imagina que alguien está ante un juez en un caso criminal, y el juez tiene todas las evidencias en su contra. Él sabe que la persona a la que está juzgando es un asesino, y que ha mentido para evadir la justicia, etc. Si él es un juez bueno él no puede dejarle ir. Él debe asegurarse de que si es culpable sea condenado. 


Aplicación: Dios es un juez bueno, justo y recto en su manera de juzgar, él va a juzgar y condenar a los asesinos, violadores, ladrones, mentirosos, adúlteros, fornicarios, y todos aquellos que viven en rebelión a la luz interior que Dios le ha dado a cada hombre. Pero a diferencia de un juez terrenal Dios proveyó el pago por el malvado. Cristo vivió la vida de perfecta obediencia que Dios demandaba y puso su vida voluntariamente en pago por el impío. Y Dios le imputó a Cristo el pecado y el castigo y la muerte que nosotros merecíamos y al nosotros nos dios la justicia y la santidad de Cristo que necesitábamos para ser justificados ante Dios. Justificados por la fe tenemos paz para con Dios. 



2. Las Leyes Naturales.


Al testificar de uno a uno también encontrarás a muchos que simplemente dicen: “Yo no creo en Dios”. Puedes empezar a razonar con ellos con esta ilustración: 


¿Dime, estás de acuerdo que existen leyes físicas que gobiernan el universo, por ejemplo, la ley de la gravedad? 


Observa, tengo en mi mano un lapicero y pronto lo voy a dejar caer. Yo puedo decir que no estoy de acuerdo con la ley de la gravedad y también puedo sentir profundamente que no me gusta tal ley y que de aquí en adelante no voy a poner atención a esa ley. Basado en esa creencia, puedo insistir que cuando suelte este lapicero que tengo en mi mano quedará en el aire cuando lo deje caer. Pero la realidad es que cuando lo suelte ciertamente caerá. 


Ves, no importa mi opinión. La ley universal de la gravedad va a continuar a pesar de que alguien no crea en ella. 


Aplicación: Es lo mismo así con respecto Dios, el hecho que no creamos en algo no quiere decir que no exista. Los Mandamientos son las leyes espirituales que reflejan el carácter de Dios y que Dios ha puesto en nuestros corazones. Si pensamos que violar los Mandamientos no tiene consecuencias eso no cambiará para nada la opinión de Dios. Dios se asegurará de que todos los violadores de la ley paguen por su desobediencia independientemente de cuál sea nuestra opinión respecto hacia las leyes de Dios. Ese es nuestro mayor problema pero, Dios hizo algo por los pecadores, algo que solo Cristo pudo hacer. Vivir la vida que deberíamos haber vivido y morir la muerte que nos merecíamos. El juez estuvo satisfecho con su pago por el malvado y quedó libre al solo confiar y voltearse en fe a este acto de amor. La Ley revela lo que yacía dormido, lo que negabas, lo cual es pecado. .... El momento en que se da un mandamiento de no hacer algo es cuando te das cuenta de que ese mandamiento solo puede condenarte a muerte porque, más pronto que tarde, volverás a meterte las manos en la cara, demostrando de nuevo que eres un pecador y no guardián de la ley, y que tu esperanza yace solo en la justicia imputada de Cristo Jesús.



3. No solo se tiene un conocimiento del paracaídas, te lo debes de poner y confiar en el. Las personas necesitan saber la diferencia entre “creer en Jesús” y “confiar en Jesús”. 


“Si dos personas están en un avión, y saben que el avión está al caerse. Uno de ellos tiene puesto su paracaídas y él otro no; ¿qué es la cosa más amorosa que puede hacer por él que no lo tiene puesto? ¡Sería decirle que se lo pongas verdad! 

Porque sabe lo que le sucederá si salta sin el paracaídas. Le diría que el paracaídas fue diseñado para salvarle la vida al saltar al vacío. Simplemente creer intelectualmente en el paracaídas no le ayudaría; se lo tiene que poner y confiar en él para que le sirva de algo.


Aplicación: “Eso es lo que dice la Biblia que Dios hace con todos aquellos que escuchan el evangelio, lo creen y confían en Cristo. Ellos se visten del Señor Jesucristo, porque dejan de confiar en su propia justicia y se voltean a Dios en arrepentimiento y fe en busca de misericordia, al creer en lo que Cristo hizo a favor de ellos como pecadores en la cruz. Esto es nacer de nuevo”. El arrepentimiento es ese voltearse a Dios de tus obras muertas de justicia, a la obra de Cristo en la Cruz, en fe, reconociendo que no te puedes salvar a ti mismo por mucho que lo intentes y que necesitas una justicia perfecta que está fuera de ti y no una que tu puedes construir.



4. El Valor de los ojos


Al testificar hay muchos admitirán: Creo que soy culpable y que voy a ir al infierno. 


Pregúntale si esto le preocupa o no. Si te dice que no le importa puedes iniciar con esta ilustración tipo rompehielos acerca del valor de los ojos: 


"¿Me venderías uno de tus ojos por $1 millón? ¿Qué tal los dos por $20 millones? ¿Nadie en su sano juicio lo haría–verdad? Tus ojos no tienen precio para ti, sin embargo, ellos son solamente las ventanas de tu alma. Jesús dijo que tus ojos no valen nada en comparación al valor de tu alma; él dijo: "Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos y ser echado al infierno" (Marcos 9:47). Él preguntó, "¿Qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su alma?” (Mateo 16:26). No hay nada más importante que tu salvación eterna. "


Aplicación: Cuando Jesús habló así de los ojos, él estaba diciendo una hipérbole, es decir, una exageración, para mostrarnos una gran verdad. Jesús subestima el valor de la vista en comparación al valor del alma y nuestro destino eterno final. Para Dios es de más valor el destino eterno de un alma que aun la propia vista de uno. 

Si no vacilamos en ponerle precio a nuestros ojos, cuanto más debiéramos considerar nuestra salvación eterna. No existe nada más importante que tu salvación. El comparar el valor de tus ojos al valor de tu destino eterno es algo digno de considerar. ¿Pudiera compartir contigo lo que Dios hizo por ti en la persona de Cristo? 



5.  No Creo en camiones


En muchas ocasiones al testificar podemos encontrar personas que dicen: “Yo no creo en el infierno, o, …yo no creo que todo sea blanco y negro así como dices. 


“Eso no importa, igual tendrás que morir y enfrentar a Dios en el día del juicio. Sea que creas en él o no, un día vas a morir. Si camino en una autopista cuando un enorme camión está dirigiéndose hacia mí y digo “ah... yo no creo en camiones…” mi falta de fe no cambiará la realidad. 


Aplicación: Dios nos ha dado una ley escrita en el corazón y sabemos cuando hacemos lo malo y cuando no, porque nuestra conciencia nos acusa. Si miramos los mandamientos y podemos ver que hemos mentido, robado, cometido adulterio en el corazón, etc... y sabemos que Dios nos dio la conciencia para que pudiéramos distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, independientemente de lo que alguien crea o no, Dios juzgará rectamente en el día del juicio conforme a su ley. Él demandará una justicia de la cual nosotros no somos capaces de dar, pero Cristo si se la dio al Padre, y es mirando a esa justicia que Dios nos cambia de incrédulos a creyentes; nos reviste con una justica que no merecíamos.

Cuando alguien dice: Yo no creo así como lo dice la Biblia, está haciéndose un Dios que se adapte a sus creencias. 



6. Alguien pagó tu multa por exceso de velocidad


Puedes usar esta ilustración para reforzar la necesidad de ver el pecado, o cuando estés explicando la fe y que Cristo pagó su multa por haber violado la ley y que la justicia fue satisfecha en Jesucristo al pagar la deuda que teníamos:


Imagina si te dijera “tengo buenas noticias para ti”: alguien ha pagado tu multa de 10,000 dólares por exceso de velocidad. “Probablemente reaccionarías diciendo” 

¿Qué estás diciendo? Esas no son buenas noticias, pues no tiene sentido. Claro, tú no crees que tengas una multa de 10,000 dólares por exceso de velocidad pues insinúo que has quebrado la ley; cuando en realidad no piensas que lo has hecho.

Sin embargo, si la noticia te la expreso de otra manera puede tener más sentido. 


“Mientras tú estabas manejando hoy el radar de tránsito dejó registrado que pasaste a 70 Km. por hora en una zona donde hay una escuela de niños ciegos. Allí había 10 señales de tránsito que dejaban bien en claro que la velocidad máxima en esa zona es de 30 Km. por hora, pero seguiste a 70 Km. por hora. Lo que hiciste fue extremadamente peligroso, la multa era de 10,000 dólares; la ley iba a tomar su curso cuando alguien que ni siquiera conoces paró el trámite y pagó la multa por ti. Eres muy afortunado”.


Aplicación: De la misma manera, si solo te digo “Jesucristo murió en la cruz por tus pecados” te parecerá una locura y algo ofensivo porque estoy insinuando que eres un pecador cuando no piensas que lo eres. Pero abrir la ley divina, los Diez Mandamientos, solo te estoy mostrando lo que precisamente has hecho mal, que has ofendido a Dios al violar Su ley y que eres culpable y que necesitas a alguien que te pague la multa que tu no puedes pagar. Esto es precisamente lo que hizo Cristo, nos compró con su sangre a precio que nuestra justicia propia no podía pagar.


Estando nosotros muertos en delitos y pecados Dios nos regalo la vida en Cristo porque él vivió la vida perfecta que no podemos vivir, y si nos volteamos hacia él en reconocimiento de nuestros pecados y confiamos solo en su justicia perfecta, podemos ser justificados por la fe. 



7. La ley ha olvidado patrullar la carretera


Si al testificar te encuentras a alguien que no se siente pecador o cree que él no está en peligro pues todos pecan igual que él, dile algo así:


A menudo un conductor puede pensar la ley ha olvidado patrullar la carretera porque todos exceden el límite de velocidad, transgrediendo así la ley. 


Aparentemente todos saben que están haciendo mal, pero piensan que no están tan mal porque todos los demás están haciendo lo mismo. 


Pero cuando la policía entra en la autopista con las luces rojas y azules e intermitentes el corazón del conductor se paraliza y palpita aterrorizado. Ahora él conductor no está tan seguro de que los otros conductores también estaban conduciendo a exceso de velocidad. Él sabe que él es personalmente tan culpable como cualquier otro, y tan solo pensar que sea él a quien atrapen lo pone nervioso. De pronto, su mera transgresión de exceso de velocidad ya no parece tan insignificante, ahora su delito se ha agrandado por la presencia de la ley.


Aplicación: Así les pasa a muchos, piensan que como la mayoría lo hace, el delito no es tan grave, y dicen: ¿Quién no ha mentido, robado, tenido un pequeño desliz en el pensamiento? Ellos saben que están haciendo mal pero como piensan que los demás lo están haciendo también Dios no los está viendo; no ven su pecado como algo tan grave pues piensan que todos lo hacen por igual. Pero cuando la ley de Dios revela a su corazón que él es responsable por su propio pecado entonces reacciona a la vida. La ley nos muestra la herida y el evangelio la sana. Nunca vamos a poder reformar nuestras vidas de tal manera que nos ganemos el favor de Dios. La ley solo nos muestra el pecado, nos tapa la boca y nos lleva a mirar la justicia perfecta de Cristo a nuestro favor en la cruz. Ahora confesamos nuestra maldad sin excusas. 



8. ¿El Vaso de Agua o el puño de diamantes?


Muchas personas no le dan importancia al día del juicio ni al destino eterno. Esta ilustración puede aclarar un poco:


¿Si te ofreciera un puño de diamantes o un vaso bien grande de agua fresca y limpia, cual elegirías? Los diamantes por supuesto, ¿Quién en su sano juicio no lo haría? Pero si estuvieras arrastrándote en un desierto con los labios partidos, la lengua hinchada y muriendo de sed, y te ofrecieran un vaso bien grande de agua fresca y clara o un puño de diamantes, despreciarías los diamantes y dirías: dame el agua antes de que muera. Eso es lo que se conoce como “prioridades circunstanciales”; tus prioridades cambian de acuerdo con las circunstancias. 


Aplicación: Ya sabes, un día vas a morir en este desierto llamado mundo; ¿Si hubiese la manera de cómo saber si hay vida eterna después de la muerte, te interesaría saber? Cualquiera en su sano juicio lo haría. Dios nos regala la vida eterna solo por gracia, por medio de la fe en la persona y la obra de Cristo, es un don de Dios; Dios primero nos mata con su ley para después abrir nuestros ojos para ver la obra de Jesús y reconocer así nuestros pecados y voltearnos a él en arrepentimiento y fe. En el día del juicio las circunstancias cambiarán radicalmente, gritarás: ¡Dios sálvame! Pero entonces será tarde. Dios nos da la vida eterna en Cristo. Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, sin él, sin su justicia imputada al pecador, todo esfuerzo propio es una ilusión, es caminar a una muerte segura.



9. El valor de lo robado


La mayoría de las personas no piensan que Dios considera robar como robar hasta que el valor de lo robado lo impresiona. Sin embargo, si yo abro tu billetera y saco un dólar solamente, soy un ladrón, y la Biblia dice que los ladrones no entrarán en el reino de Dios. 


¿Qué cosa sería de tanto valor de ser robada para que no la consideres como un pecado? Jesús preguntó “¿Qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?” (Mateo 16:26). Considera esto: Sin un ladrón roba un banco y después devuelve el dinero no deja de ser un ladrón.

Otros ejemplos de robar:

Mentir al reportar impuestos; copiarse en un examen; llegar tarde o irse temprano del trabajo o tomar más tiempo de almuerzo de lo permitido; tomar objetos del trabajo como plumas, papel; hacer copias para uso personal.


Aplicación: Todos estos ejemplos son muestra de cuanto pecado hay en nuestros miembros, ninguno de nosotros tal vez pueda quedar absuelto en este mandamiento, en nuestra mente somos capaces de robar codiciar y de mucho más. El propósito de la ley no es que intentes ser mejor o reformarte, aunque ciertamente la gracia nos impulsa a ser agradecidos y querer obedecer, y produce cambios pero, la ley nos muestra nuestra maldad y la inmensidad de nuestras deudas para que corramos al evangelio a escuchar la palabra de perdón. 



10. La medicina alterada.


Si al testificar te encuentras con alguien que no quiere aceptar todo el consejo de Dios, o tal vez con algún cristiano que no cree que se deba alarmar a la gente con palabras como pecado, día del juicio, infierno, arrepentimiento...etc... Pregúntale:


¿Si tú doctor te recomienda una medicina amarga para tu hijo, la mezclarías en un vaso de agua para que no sepa tan amarga y le darías a tu hijo una cucharadita de la mezcla adulterada? ¡No!, pues perdería todas las propiedades curativas.


Aplicación: De la misma manera, si elimino todo el consejo de Dios, encerrado en su santa ley, no solo te estaré ocultando toda la verdad por la que Cristo vino a este mundo, sino que no verás la necesidad de un salvador como él. La medicina amarga de la ley es buena porque te deja ver tu maldad y tu necesidad de curarte en el evangelio. La ley no te puede curar porque solo muestra tu enfermedad, ella es el doctor que te recomienda la cura, pero el evangelio es la palabra que da vida al pecador al creer en Cristo, ofrece el antídoto, la cura. 



11. ¿Quién quiere subir?


Un hombre extiende una cuerda entre dos edificios altos y luego llama a la gente abajo. "¿Cuántos de ustedes creen que puedo caminar sobre la cuerda y llegar al otro lado?" Todos responden, "Sí, creemos."


El hombre llega al otro lado y luego dice, "¿Cuántos creen que puedo hacerlo en una bicicleta?" Todos responden, "Sí, creemos."

El hombre llega al otro lado de nuevo y luego dice, "¿Cuántos creen que puedo cruzar en la bicicleta con alguien en los hombros, quien quiere venir conmigo?" Todos responden, "Todos quedaron en silencio".


Aplicación: Hay mucha gente que dice que cree en Dios, pero en realidad no confían en aquel que los salvó. El creyente sabe que no puede cruzar solo por sus esfuerzos ni por su obediencia a la eternidad, él necesitan a un Salvador que lo rescate, que se ponga delante de él como su abogado. Cristo es ese Mediador que puso su vida en rescate por muchos. No es su obra y después nuestra obra, es solo su obra. En otras palabras, él ya nos cruzó del otro lado sin tener nosotros que montarnos en la bicicleta y ejercer una acto de fe. El nos salva, no por ninguna obra de justica que nosotros hagamos incluyendo la fe. La fe es dada como un regalo al nosotros ver que no es por nuestra obra sino que es por su obra.



12. La Venta Especial.


Cuando te encuentres testificando en un centro comercial o en otro lugar, pero parece que el mensaje de la cruz no tiene sentido para alguien, pregúntale algo así: 


“Si tu tienda preferida estuviera ofreciendo un descuento del cincuenta por ciento en toda su mercadería hoy, ¿comprarías algo?”

“Por supuesto que sí”. Casi todos responderán.

“¿Y si ofrecieran el noventa y nueve por ciento de descuento en algunas de las prendas?”

“No solo compraría cosas para ti, ¡sino para tus amigos también!” 

¿Pero si te estuvieran dando el cien por ciento, que harías? 


Aplicación: “Si estás dispuesto a aceptar un descuento del cincuenta, noventa y nueve por ciento por una prenda de vestir, ¿por qué” no habrías de aceptar una oferta del cien por ciento de descuento sobre todos tus pecados - pasados, presentes y futuros - lavados por la sangre de Jesucristo?” La Biblia dice que somos salvos por gracia, por medio de la fe, y esto no es de nosotros para que nadie se gloríe. La salvación no es noventa y nueve por ciento Dios y un porciento nosotros, no, es un regalo de gracia, gratuito y es por medio de la fe. Esto nos lleva a ser agradecidos.



13. El Omelet de Huevos Podridos. 


Cuando estés testificando y la persona piensa que sus buenas obras pesan más que sus pecados dile algo así: 


Si estuvieses preparando un omelet (es decir, una tortilla o un revoltillo de huevos) al romper el último huevo te das cuentas que este está podrido, pero dices, Ah, no importa, lo voy a poner en el omelet de todas formas. ¿Cómo crees que se sentirían las visitas cuando prueben el omelet? ¿Será agradable? Claro que no. 


Aplicación: De una forma parecida, nuestra vida incluye muchas cosas buenas, pero está mezclada con obras y pensamientos lujuriosos podridos, mentiras y otras cosas no son aceptables por Dios. 

La Biblia dice: "Quien obedece toda la ley, pero tropieza en un punto, es culpable de todos" (Stg. 2:10). No podemos validarnos por nuestras buenas obras ni por nuestra obediencia. Si nosotros queremos ir al cielo por nuestras buenas obras, entonces todo lo que tenemos que hacer es ser perfectos y eso no lo podemos lograr, ni antes ni después de ser creyentes. El estándar de la ley de Dios es la perfección y ninguno de nosotros puede decir que ha guardado toda la ley y no ha hecho algo malo. Dios revela su gracia solo a aquellos que se sienten pecadores.



14. La botella sucia y el vaso envenenado


Al testificar te podrás encontrar a muchos que piensan que no creen que son tan malos y por eso Dios no los debe enviar al infierno o que sus obras buenas sobrepasan a lo que ha hecho mal pero, diles algo así. 


¿Tomarías agua de una botella que en su carátula explicara que está compuesta de 97% de agua pura y 3% de aguas negras o contaminadas? 

¿Y qué tal de un vaso que tenga unas gotas de veneno de cianuro y luego lo llenan de té verde bien frío? ¿Tomarías el té que está en el vaso? No ¿verdad?, porque sabes que hay veneno en el vaso. 


Aplicación: Así tampoco Dios no nos puede recibir a nosotros por más que hayamos vivido una vida recta a los ojos humanos, estamos contaminados y tenemos el veneno del pecado en nosotros. Estamos sucios y envenenados y solo él es Santo, Puro y Perfecto, por eso debe castigar el pecado que hemos cometido. Dios lo hizo en la persona de Cristo, le imputo a Cristo nuestros pecados y nos dio a nosotros su justicia perfecta por la fe en su persona y su obra.



15. Activando la alarma


Después de haber hablado con alguien acerca del pecado, el arrepentimiento y la sangre de Jesús, y la confianza en Jesucristo solo por la fe, si la persona no está consciente de su pecado es bueno usar una ilustración como esta.


"¿Si intentaras salir de una tienda con alguna pieza de ropa u otro objeto con una etiqueta o un sensor de seguridad, que sucedería?" ¿Sonaría la alarma verdad?


Imagínate el cielo de la misma manera. En las puertas del cielo, imagínate que hay sensores cuando uno entra. ¿Qué sería lo único que activaría la alarma al intentar entrar?" ¿El pecado verdad? Una vez que dejas esta tierra, tu pecado activará la alarma. Pero si tú has sido limpio de todos sus pecados por confiar en Cristo, su sangre te limpia de todo pecado ¿crees que podrías pasar por esas puertas?" Por supuesto que "Si" - ¡y con una gran sonrisa!. La mayoría de las personas han oído activarse la alarma en alguna tienda y a nadie le gusta ser el culpable de activarla. Por supuesto, a nadie le agradaría que eso le sucediera en el sentido espiritual. 



16. Ponte el paracaídas 


Al testificar te puedes encontrar que la persona no siente la necesidad de creer en Jesucristo y convertirse, tal vez lo puedas dejar con esta ilustración:

¿Si estuviésemos en un avión y yo te dijera que te pusieras un paracaídas te lo pondrías? ¡Probablemente no! porque el avión está preparado para que no se caiga. Ahora si yo te dijera que el avión puede caerse en cualquier momento, ¿te lo pondrías? ¡Sin dudas que te lo pondrías!


Aplicación: De la misma manera, si viajas por este mundo sin reconocer tu pecado y sin confiar en el Señor Jesucristo como el Señor y Salvador de tu vida, tu vida corre en un grave peligro pues no sabes cuando llegará el momento en que te encontrarás cara a cara con Dios. Poner nuestra confianza solo en esta vida y en nuestra justicia no nos ayudara, vamos a morir y después el juicio. La Biblia dice, He aquí el día aceptable, he aquí el día de salvación. Cristo ha provisto un camino para reconciliarnos con Dios. El cumplió las demandas y pagó el precio, hay un regalo de gracia a todo aquel que confía y se arrepiente al Dios vivo. Es decir reconoce su maldad y ve en Cristo su única esperanza, su única justicia. 



17. Puedes deletrear


Al testificar muchos no ven la seriedad de su destino eterno. Esta ilustración es un juego gracioso de palabras pero es algo para reflexionar y volver a las cosas espirituales y de seriedad:


¿Puedes deletrear la palabra COMPRAR? (C O M P R A R)

¿Qué haces cuando llegas a una luz verde? Puede responder (P A R A R )

¿PARAR? ¡Es una luz verde! (Oh, no...S E G U I R) 


Aquí está el punto de todo esto. Si nos podemos equivocar en cosas como estas, también nos podemos equivocar en cosas de aun más importancia. No debemos confiar en nuestra percepción de lo eterno sino en la declaración que Dios nos da en su palabra en la persona y la obra de Cristo a favor de pecadores. Vale la pena reconsiderar lo que Dios dice de nosotros que todos somos pecadores y lo que el ha hecho para salvarnos. La Biblia lo dice muy claro, que no confiemos en nuestra propia opinión. 



18. Colgado de la cadena


Al testificar podemos encontrar a personas que no quiere aceptar la doctrina del pecado, o tal vez solo admite que ha violado solo uno de los mandamientos:

Imagina que estas colgado de una cadena sobre un precipicio de la cual depende tu vida, y de repente se parte un eslabón, ¿qué pasaría?


Aplicación: La Biblia dice que si tan solo hemos violado uno de los mandamientos somos culpable de todos. Dios tiene suficientes bases, debido a su santidad, para encontrarnos culpable. El dice que los mentirosos no heredaran el reino de los cielos, y todos hemos violado ese mandamiento en alguna ocasión. Es algo así como si estuviésemos colgado de una cadena de diez eslabones y se parte uno…. Dios quiere que veamos que por tan solo un pecado somos culpable del juicio eterno, mas si nos volvemos a él en arrepentimiento y fe confiando en la persona y la obra de Cristo todos nuestros pecados pueden ser perdonados.



19. Saltando del avión 


Al testificar puede ser que las personas no sientan que han ofendido a Dios con sus actos al violar varios de los mandamientos, esta es otra ilustración. 

¿Qué crees es lo que te mataría si saltas de un avión sin paracaídas? No es solo el hecho de que no tengas un paracaídas, sino porque has violado la ley de la gravedad. 


Aplicación: De igual manera, al pecar, nosotros hemos violado la santa ley de Dios, y al saltar a la eternidad estaremos en graves problemas si llegamos con una justicia que no es la de Cristo, Dios nos ha reconciliado en Cristo, en lo que el hizo a favor de pecadores, este es el paracaídas que Dios ha provisto para ti, Jesucristo, él es el paracaídas que nos hace falta para dar este salto confiadamente a la eternidad.

La Biblia dice. La noche está avanzada y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz... Vestíos del Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne. (Romanos 13:12,14) Ósea, que no debes confiar en tu justicia propia sino vestirte de la justicia del Señor Jesucristo, así como te pondrías un paracaídas al saltar de un avión. 



20. El ladrón de banco


Si al testificar alguien piensa que Dios lo perdonará al llegar al cielo dile algo así:

Supongamos que alguien hubiese robado un banco y una cámara escondida filmó el robo y él cajero y otros testigos te han identificado como siendo él culpable. 

Sabes que no tienes escape ante el juez, pero supongamos que puedas hablar y te diriges al juez y le dices: "Su excelencia, estoy muy arrepentido por haber robado el banco. El dinero fue devuelto, y nadie fue herido. Si usted solo me deja ir libre, prometo que nunca más volveré a robar." ¿Sería el juez justo si te deja ir? ¡Claro que no! Él tiene una norma de justicia, la cual tiene que cumplir. Si los jueces liberasen los asaltantes de bancos simplemente porque dijeron que estaban arrepentidos y prometieron nunca más asaltar, ningún banco estuviera seguro en el país. 


Aplicación: Dios es mucho más justo que cualquier juez humano aquí en la tierra. Él no puede ignorar nuestros pecados. Pero la Biblia dice que Dios derramó su ira en Jesucristo. El siendo justo y bueno recibió la ira de Dios y así pagó el precio de tu pecado para que tú puedas ser libre en el día del juicio. No solo debes sentir dolor por haber robado o cometido cualquier otro pecado en algo más, debes también depositar tu fe en el hecho de que Jesús pagó por tu pecado. Este asentamiento es lo que se conoce por la fe salvadora. Justicficados pues por la fe tenemos paz para con Dios.



21. El Regalo


Si al testificar alguien piensa que la salvación se puede ganar o comprar con buenas acciones explícales lo que es un regalo. 


¿Si te traigo un regalo para tu cumpleaños, tienes que pagarme algo para recibir el regalo? ¿Qué es lo que hay que hacer para que el regalo sea tuyo? Lo único que puedes hacer es extender tus manos vacías y aceptarlo y solo agradecer. Si intentas pagarme algo por el regalo sería una ofensa.


Aplicación: Dios nos regala la salvación solo por gracia, sin los méritos de nuestros esfuerzos. La salvación tuvo un costo, pero no fue nuestro, Jesús tomó nuestro lugar  al recibir la ira de Dios y así pagar nuestra deuda por nuestros pecados, no solo pagó con su sangre sino que vivió la vida perfecta que nosotros nunca vamos a poder rendirle a Dios. Siendo nosotros pecadores Cristo murió para salvarnos. No podemos hacer algo para merecerlo. No podemos llevarnos nada de gloria en este asunto. Lo único que podemos hacer es recibir de gracia el perdón y la vida eterna que Jesús nos ofrece al creer en Él y voltearnos hacia él en arrepentimiento, y confiando en lo que Él hizo por nosotros. 



22. Los dos ladrones (Arrepentimiento bíblico)


Imagínate a dos ladrones que acaban de salir de la cárcel.  El primero dice: "Ya no voy a robar más porque no quiero volver a la cárcel, la policía siempre está vigilando por todos lados". Entonces no roba, pero solo por temor al castigo. Pero si tuviera una oportunidad de robar sin ser descubierto seguro lo haría. 


El segundo ladrón se dice: "He comprendido que soy un gran pecador, siento lo que hice y me volteo a Dios en busca de perdón y ayuda, y veo y el gran amor con el cual Dios me ha amado, siento que he ofendido a Dios y que he hecho sufrir a muchas personas con mis robos. He empezado a amar a Dios y por eso le pido que me libre de volver a robar porque no se si soy tentado pudiera caer otra vez. Este segundo ladrón es muy probable que no robará más, aun si pudiera hacerlo sin ser descubierto, pero sabe que hay maldad en sus miembros.


Aplicación: Por fuera los dos van a actuar igual con cierto temor. El primero con temor a la justicia que lo puede condenar; asa son muchos al reconocer que son pecadores, temen solo al castigo. Pero solo el segundo tiene un cambio de mente en cuanto al pecado que mora en él y a su necesidad de Dios, el arrepentimiento del segundo es motivado por el amor que ha recibido de Dios, el se vuelve a Dios en reconocimiento de su miseria, sabe que es un pecador y puede volver a caer per reconoce su miseria y se voltea a Dios en busca de misericordia y de ahí salen frutos de gratitud, pero no es por sus frutos que él es salvo ni que es librado del castigo, pues ya el castigo fue depositado sobre Cristo. 



23. Mentiras Blancas


La gente a menudo dice que ellos no son mentirosos porque ellos solo han dicho “mentiras blancas.” Pero no hay diferencia entre una mentira blanca, una media verdad, un engaño, o una exageración. Todas son mentiras a los ojos de Dios. Pero para alguien así pregúntale:


¿Cuántos asesinatos se necesitan cometer para ser un asesino? Solo uno. De la misma manera, si has dicho una sola mentira, no importa el tamaño o el color, esto te hace un mentiroso. Además, Dios nos llama a todos mentirosos. (Rom. 3:4)


Aplicación: Dios es un Dios de verdad y su ley él demanda honestidad absoluta del corazón, honestidad que solo Cristo pudo dar. El camino de la mentira es a menudo el camino fácil, pero lleva al infierno a todos aquellos que no confían en Cristo. La Biblia advierte que todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de fuego (Apocalipsis 21:8). No podemos olvidar que aunque todos los hombres son mentirosos, nuestros pecados fueron clavados en la cruz y Cristo los llevó y nos cubre ahora en su justicia. ¿Qué hace Dios con nuestra corrupción y aquello que no vamos a poder cambiar nunca? Lo cubre, lo perdona. 


Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros. 1 Jua. 1:10; Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 1 Jua. 2:1



24. ¿Conoces a Dios personalmente?


Podemos decir que sabemos que hay gente que vive en África... pero es muy diferente decir que yo conozco personalmente a una persona que vive en África.


Aplicación: Es lo mismo con Dios. Muchos saben que Dios existe, pero es muy diferente conocer a Dios personalmente. Desde el momento en que empezamos a confiar en el testimonio de lo que hizo Jesús, en su obra terminada en la cruz a favor de pecadores y dejar a confiar en nosotros mismos ni en las cosas que hacemos para ganarnos el favor de Dios, podemos decir que Dios ha hecho algo en nosotros pues hemos creído en su testimonio. No debemos basar nuestra seguridad de salvación en nuestros frutos de obediencia sino en la fe en lo que él hizo. El justo por la fe vivirá. Rom. 1:17, Gál. 3:11; Nosotros por fe andamos, no por vista. 2 Cor. 5:7 



25.  ¿Qué es la muerte espiritual?


La mejor manera de enseñar la muerte espiritual a alguien es salir a un jardín donde hay plantas con flores y preguntar, ¿Esta flor está viva o muerta? ¿Por qué está viva? Está viva porque está conectada a la raíz.


¿Si ahora cortamos la flor de la planta está viva o muerta? Está muerta. Pero parece viva, aunque ya no tiene vida realmente. Ya no está conectada a su raíz.


Aplicación: Es así con el ser humano. Parece estar vivo, pero en realidad está muerto espiritualmente porque ya ha sido separado de Dios por su pecado. La Biblia dice que estamos muertos en nuestros delitos y pecados, y que por haber pecado estamos destituidos de la gloria de Dios (Rom. 3:23). Solo al creer en la obra terminada de Cristo a favor de pecadores pasaremos de muerte a vida porque estaremos injertados, unidos a él en su muerte y su resurrección. “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados…” Efe. 2:1



26.   El Juez en la Corte (Extendida)


Si al testificar a alguien este piensa que es culpable pero que irá al cielo porque Dios es bueno y perdonador, dile algo así:


Vamos a decir que estas en un tribunal y que eres culpable de algún crimen. Hay pruebas evidentes que robaste un coche o algo así, y sabes que eres culpable, no hay duda alguna. El juez te dice: “¿Qué tienes que decir antes que pase sentencia? Y tú dices: Señor Juez yo se que usted es un juez bueno y yo le pido que me perdone. Por favor déjeme ir a mi casa. Si él es un juez bueno y justo, él no puede permitir que te vayas a tu casa, no, él no puede hacer eso, lo despedirían si lo hace, sería un juez malo. 


Aplicación #1: Ahora, Dios es bueno y se cerciorará de hacer justicia. Entonces si acabas de decir, Dios yo mentí, robé, cometí el adulterio, cometí crímenes, pero quiero que usted me perdone y me deje ir; si el juez es un buen juez, él se cerciorará que recibas el castigó que mereces por tu crimen y no te dejara ir. 

La Biblia dice “Todos los mentirosos tienen su parte en el lago de fuego”, también dice que ningún ladrón ni ningún adultero pueden entrar en el reino de los cielos, entonces, si Dios te juzga…y de seguro vas a morir y te presentarás un día delante de Él. Si él te trata según tus pecados, iras infierno… porque Dios es bueno y él dice que no dará por inocente al malvado que él castigará a los asesinos, violadores, mentirosos, ladrones, adúlteros, etc.. Y eso eres tú y eso soy yo. 

Ahora hay otra bondad de Dios que debes conocer. 

Digamos entonces que eres culpable, y el juez te dice, la paga por tu delito es de 100,000 dólares, y usted dice: Señor Juez, no tengo dinero; así que irás a la prisión; pero de repente alguien que usted no conoce entra en la sala y le dice al juez: Señor juez yo quiero pagar la multa y el castigo por él, quiero pagar para que él quede en libertad. ¿Cómo se sentiría usted hacia esa persona? ¿Agradecido?


Aplicación #2: La Biblia dice que Dios hizo eso para ti y para mí hace 2000 años. Dios envió a su Hijo Jesucristo en la carne, se hizo hombre y vivió la vida de perfecta obediencia que tu no podías vivir, y murió en una cruz para tomar nuestro castigo y pagar así por nuestros pecados. El pago para Dios era la muerte y la sangre de un justo. Solo un justo podía pagar por los injustos. Así como él lo ilustró en el Antiguo Pacto a través de sacrificios de animales perfectos. 


Cuando Jesús murió hubo una transición legal. Nosotros rompimos la ley y Jesús pagó nuestra deuda. Él recibió la ira que debíamos recibir de parte de Dios. Es por su muerte que podemos ser perdonados. Dios no podía aceptar una ofrenda contaminada sino de alguien perfecto. Si confesamos nuestros pecados y depositamos nuestra fe y creemos en la obra y la persona de Jesús somos perdonados. No por nuestro acto de arrepentimiento y fe que podamos ejercer sino por su muerte sustitutiva y expiatoria. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efe. 2:8-9. Creer que todo es la obra de Dios es también un regalo que Dios nos da a través de la fe y el arrepentimiento.



27. Los dos pasajeros y el paracaídas (Extendida)


Si al compartir el evangelio alguien no entiende la función de la ley o te pregunta porque mencionas tanto los mandamientos, puedes decirle algo así.

Imagina que dos hombres están sentados en un avión. Al primero le dan un paracaídas y le dicen que se lo coloque, porque este mejorará su vuelo. Este decide experimentar y después de un rato nota que le molesta en su espalda y que algunos de los pasajeros se están riendo de él; de repente comienza a sentirse humillado y decide entonces quitárselo pues nota que no ha mejorado su vuelo como se le había dicho. 


Al segundo hombre también le dan un paracaídas, pero le dicen: En cualquier momento el avión puede caer y tendrá que saltar fuera del avión a 25.000 pies de altura. Agradecido, se pone el paracaídas y no le molesta tenerlo en su espalda y aunque los demás pasajeros se ríen de él, a él no se molesta pues sabe que le salvará su vida.


Aplicación: Si al predicar a las personas para que confíen en Jesús solo les decimos que si creen en Jesús encontrarán paz, gozo y felicidad (en otras palabras, que mejorará el vuelo) estaremos mintiéndoles porque después pueden tentaciones, tribulaciones y persecuciones y diversas pruebas y se ofenderán y estarán desilusionados.


En vez de predicar que Jesús mejorará tu vuelo, debemos advertirles que algún día tendrán que saltar del avión - “pues está establecido para los hombres que mueran una vez y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Cuando un pecador entiende las consecuencias de quebrantar la ley de Dios, y vean que Dios derramó la ira que ellos debían merecer en Cristo, Dios le abrirá los ojos al Salvador y les dará gracia y misericordia, con la única motivación de, no de escapar de la ira venidera sino de encontrar en aquel que recibió la ira el perdón de sus pecados. Dios será un Dios de amor y perdón para ellos y no uno de temer por el temor al castigo. 



28. El Chofer


El chofer de un vehículo fue detenido por un policía. Era un buen chofer quien pensaba que no había cometido ninguna falta. 


El policía le dice: “Te detuve porque ibas a 55 millas por hora en una zona escolar. 

Había diez señales indicando la velocidad máxima de 15 millas por hora y las ignoraste completamente.” 


Aplicación: Así como el chofer que tuvo diez señales, Dios también nos ha dado 10 señales claras en la Biblia. Estas son los Diez Mandamientos. ¿Has mentido alguna vez, o robado algo, o usado el nombre de Dios en vano? 


Escucha lo que la Biblia dice: La persona que guarde toda la ley, pero ofende en un punto, se hace culpable de todos. Santiago 2:10. Tan solo al no poder cumplir con uno de los mandamientos ya somos culpables de todos, incluyendo pensamientos de adulterio o de odio contra alguien que Dios lo ve también como asesinato. 


Pero Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aun pecadores Cristo murió por nosotros……La ley nos lleva, no a poner la confianza en nosotros mismos, sino a confiar en su persona y su obra para salvación. 



29.  El Convicto


Un hombre inocente se acercó a un juez y voluntariamente le propuso tomar el lugar de un asesino convicto que iba a ser ejecutado. El juez aceptó su petición. 

Al día siguiente el juez le dijo al convicto que ya él quedaba libre porque ya que un hombre inocente había muerto en tu lugar. El asesino convicto solo tenia que confiar en su pago por el crimen y en la palabra del juez que lo declaraba libre para salir caminando por las puertas de la cárcel. 


Aplicación: Jesucristo, el Hijo de Dios, fue tentado en todo pero no hizo pecado. Él voluntariamente dio su vida y pagó así el precio por los pecados tuyos y míos. El Juez no podía aceptar la muerte de otro asesino convicto. Ese pago estaría comprometido y contaminado. Tres días después de que Jesús murió, Dios lo resucitó de los muertos y está sentado, a la diestra de Dios. 

El don (regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús nuestro Señor. Rom. 6:23b 

El regalo de la vida eterna Dios lo otorga mediante la fe (creer—confiar en lo que hizo otro a nuestro favor) y el arrepentimiento (reconocer nuestra naturaleza pecaminosa y voltearnos a Dios por ayuda) es también un regalo de Dios concederlo. (Hch. 20:21; 2 Tim. 2:25) 


Todo aquel que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero aquel que rechaza al Hijo de Dios no verá la vida, pues la ira de Dios permanecerá en él. Juan 3:36



30. El Paracaidista


Los paracaidistas demuestran creer en sus paracaídas cuando saltan desde el avión. Los seguidores de Jesús demuestran creer en Él cuando dejan de confiar en sus propias obras, esfuerzo o obediencia y empiezan a confiar solo en él para salvación y se arrepienten, es decir reconocen sus pecados y se vuelven a la Cruz a ver a aquel que murió por ellos para personarlos y allí buscan misericordia.


Aplicación: ¡Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; todas son hechas nuevas! 2 Corintios 5:17 

Dios nos dice: “Te daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo en ti.” Ezequiel 36:26. Un corazón nuevo no para buscar una justicia propia nuestra en nuestra obediencia a la ley sino una para confiar solo en él como la única provisión.


Así como entrar en un taller de mecánica no nos convierte en un mecánico, el asistir a una iglesia no nos convertirá en cristiano. 

Recibir el perdón de Dios por nuestros pecados y el regalo de la vida eterna, no es entrar a un grupo y tratar de mejorarnos o reformarnos y así lograrlo sino que nos es dado por gracia, al creer que Jesús pagó el precio por nuestros pecados cuando murió en la cruz por nosotros, y no solo que murió, sino que también resucitó entre los muertos. 

Todo aquel que invoque el nombre del Señor, será salvo. Romanos 10:13

MANUAL DE ILUSTRACIONES - Parte 2

31. El perro distraído


Considera la forma en que un perro cruza la calle. El no es consciente de todo el peligro a que se enfrenta. Su cola se menea y quiere cruzar la calle. Los autos se desvían bruscamente y algunos chillan sus neumáticos y hasta pueden chocar. El perro no le importa lo que está pasando pues no se da cuenta ni por un instante que él es el responsable de todo este desastre.


Aplicación: Así es el hombre se pasea por la carretera del pecado, pensando que esto fue hecho para él, su conciencia esta cauterizada y no mide las consecuencias de sus acciones. Su mente se deleita en la lujuria, continua y coquetea con el adulterio. De pronto cede pero su mundo se derrumba, su matrimonio se rompe, su nombre se ve empañado, y sus hijos lo desprecian y quedan marcados, y él culpa a Dios te todas sus desgracias pero, así como el perro tonto él pecador no se da cuenta que él es el responsable por su pecado. Pero él necesita mirarse en el espejo de La ley de Dios para que Dios le muestre su miseria y que su camino no es recto delante de un Dios santo y perfecto y así llegar a la conclusión que es un gran pecador y que necesita la ayuda de Dios, pero esto no será suficiente, él ha de ver el amor de Dios reflejado en Cristo al ver a alguien que fue obediente a su favor y que pagó por todos sus pecados, necesita ver a Cristo y a este crucificado a favor de pecadores y su palabra de perdón.



32. Dile que no estoy… 


¡Si al sonar el teléfono de tu oficina tu jefe te dice: ¡Por favor contesta el teléfono y di que no estoy aquí! ¿Qué harías tú? 


Aplicación: En cada situación de prueba, donde se ponga a prueba nuestra integridad debemos siempre mirar a la cruz y decir: ese hombre de pecado no es quien Dios dice que yo soy en él, y pedir ayuda al Señor ante la tentación. Pero no siempre haremos lo correcto aunque el fondo es lo queremos hacer.


Puede ser que muchos tengamos el valor de confrontar a nuestro jefe y decirle como pensamos al respecto o puede también que caigamos y mintamos miserablemente y luego tengamos que venir a confesar nuestro pecado en dolor y arrepentimiento y fe, es decir voltearnos a Dios y venir a reconocer otra vez que hemos pecado. 


Podemos a veces caer, pero debemos reconocer que ese hombre de pecado no somos quien Dios dice que somos en Cristo. Voltearnos a la cruz de Cristo en arrepentimiento y fe y si Dios nos da la salida, ser agradecidos. También debemos pedir a Dios siempre nos libre de caer en tentación. 



33. La oveja blanca


Si estas mirando una oveja comiendo hierba pensarás, ¡cuán blanca parece en contraste con el pasto verde! Pero si empieza a nevar pensarás, ¡Esa oveja ahora parece sucia en contraste con la nieve blanca! Es la misma oveja, pero con un fondo distinto.


Aplicación: Al compararnos con la forma de ser de otros hombres parecemos bastante limpios, pero cuando nos comparamos con la norma de justicia de Dios (su ley) pura como la nieve blanca, podemos vernos en verdad que somos impuros a sus ojos. Esa ley es la norma santa por la cual la humanidad será juzgada en el día del juicio. Pero para los que están en Cristo no hay ninguna condenación.



34. ¿Cuántas leyes puedo violar? 


¿Cuántos de los Diez mandamientos puedo violar para ser declarado culpable? Usted no tiene que violar ninguno, ya usted ha sido declarado culpable antes de violarlos, pero si quieres saber un número con tan solo uno eres culpable de todos. 


Aplicación: La Biblia nos advierte," Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. “(Santiago 2:10). Es como si estuvieras colgado de una cadena de diez eslabones y se rompe uno. 


¿Quién crees que puede decir que no es culpable de quebrantar algunos de los mandamientos? Todos nosotros hemos pecado y de una forma u otra somos culpables de haber violado algunos de los mandamientos.


Para ser perdonado solo debemos creer en el sacrificio de Cristo a favor de pecadores, es decir el evangelio, por la ley reconocemos que somos pecadores y que no podemos ser justificados por ella. El arrepentimiento es un cambio de mente en cuanto al pecado que mora en ti y que siempre lucharas con el, y es también un voltearte a la cruz a mirar la justicia de Cristo a tu favor y a pedir misericordia, y la fe es confiar en lo que el hizo a tu favor en la cruz. 



35. Cara sucia


Si al mirarte en un espejo notas que tienes la cara sucia, ¿con que te lavarías la cara? ¿Te lavarías con el espejo o te lavarías con agua?


Aplicación: De la misma manera, si al mirarte en el espejo de la ley de Dios, Los Diez Mandamientos, descubres que eres culpable y que estas sucio; lo peor que puedes hacer es intentar limpiar tu estilo de vida o intentar de ahora en adelante cumplir los Diez Mandamientos para que Dios te acepte, o hacer buenas obras, decir cosas buenas y solo tener pensamientos puros y de ese modo contribuir a tu salvación. 


Piénsalo, ¿debería un juez dejar ir a un asesino porque éste diga que va a vivir una vida buena? No, él tiene una deuda con la justicia y por tanto debe ser castigado.


La ley de Dios es simplemente un espejo, ella te hace ver que estas sucio. Jesucristo tiene el agua de vida que te limpia de todo pecado. 


Lo mejor que puedes hacer es reconocer que estas sucio, pedirle a Cristo que te perdone y te limpie, deposita tu confianza en él para que quedes limpio. Sino reconoces que eres impuro, toda esa “suciedad” estará presente el día del juicio como evidencia de tu culpabilidad, y entonces ya será demasiado tarde para dejarte limpiar por él. 



36. El juez bueno


Si sabes que eres culpable de crímenes terribles, y estas en un tribunal, y le dices al juez: “Señor juez, reconozco que soy culpable, pero creo que usted es un buen hombre y por lo tanto pasará por alto mis crímenes”. Posiblemente el juez responderá: " Estás en lo cierto, mas porque soy bueno voy a procurar que se haga justicia, y que seas castigado por tus crímenes."


Aplicación: Quizás pienses que Dios es bueno y que por lo tanto pasará por alto tus pecados. Pero precisamente porque Dios es recto y bueno él no puede dejar pasar por alto el pecado, él debe castigar a los asesinos, mentirosos, ladrones, etc., y el infierno es nuestro lamentable destino.


Pero Dios proveyó un medio para que fuésemos perdonado. El envió a su Hijo Jesucristo a vivir la vida de obediencia que tu nunca vas a poder darle a Dios y a morir por tus pecados. Dios aceptó el pago de Jesús por tu condena y ahora puedes quedar libre si confías en lo que él hizo. Solo debes creer en el, confesar que eres pecador, poner tu confianza en Cristo en arrepentimiento y fe. 



37. La sentencia


Si lees en el periódico que un hombre ha recibido una multa de 5 dólares por un crimen, puedes suponer que el crimen fue insignificante, pero si lees que un hombre recibirá cadena perpetua, concluirías que el crimen fue atroz ¿de acuerdo? 


Aplicación: Del mismo modo podemos vislumbrar cuán terrible es el pecado ante los ojos de Dios. observando el castigo que Dios da por pecar, porque para Dios el pecado pequeño es tan grave como el grande. El agrupa a los mentirosos, ladrones y blasfemos en la misma categoría que los asesinos. El dice que el que odia a su prójimo es como el que asesina, que el que mira con lujuria como el que adultera. 

Pero Dios proveyó un medio para que fueses perdonado. El envió a su Hijo Jesucristo a morir por tus pecados. Jesús puede pagar la condena que el juez te puede imponer. Solo debes creen en Jesús para tu salvación, lo que él hizo a tu favor, confesar tus pecados y confiar en Jesús en arrepentimiento y fe. 



38. Tenemos que saltar


Si te dijeran que el avión donde viajas se va a caer, ¿tendrías temor de saltar al vacío sabiendo que existe la ley de la gravedad y pudieras morir? ¿Crees que tu temor sería menos si te ofreciera un paracaídas?


Aplicación: De igual manera la Biblia dice que si hemos pecado moriremos y ya estamos separado de Dios para siempre en un lugar llamado infierno.

Puede que el hecho que hayas pecado contra Dios y que él deba castigarte produzca cierto temor en ti, pero, aunque este temor obre para tu bien; Dios quiere dejarte ver que él es ese paracaídas, esa provisión que él ha hecho para ti.


Dios no quiere llevarte al arrepentimiento por el temor sino por el amor, por la fe en Jesucristo, por poner tu confianza en él de la misma forma que pondrías tu fe en un paracaídas que alguien te dio. Es confiar en su obra y no en tu obra.



39. Los dos cerditos


Dos cerditos están en un corral, uno mira hacia al otro y se dice "yo no soy como ese cerdo que se revuelca en ese fango tan sucio" 

Pero de repente viene el campesino a traerles las sobras en una lata bien grande y ¿qué crees que él ve? Él ve dos cerditos, uno tan igual al otro.


Aplicación: Así Dios nos ve a nosotros. No hay diferencia entre uno que trata de reformarse para así ganarse el cielo a otro que aun se revuelca en el fango del pecado. Somos salvos por gracia por medio de la fe. El tratar de reformarte no te ayuda a salvarte. El evangelio es un anuncio de lo que otro hizo a favor de ti. Esta bondad nos lleva al arrepentimiento y a la fe. 



40. Los dos cerditos (II)


Si tengo dos cerditos sucios, inmundos, malolientes; y los dejo ir, y tengo una mesa enorme llena de basura e inmundicia y al otro extremo tengo una mesa con la mejor comida de Holanda. ¿Dónde crees que van a ir? De seguro se van a ir derecho a la basura…la van a comer y van a estar muy felices al menear sus colitas. ¿Por qué? Porque son cerdos. … Es su naturaleza. … Los cerdos aman la basura…Y no se avergüenzan de ello. 


Pero digamos que yo miro a esos dos cerdos y tengo el poder de transformarlos en hombres y digo: ‘¡Conviértete en hombre!’. En el momento en que ese cerdo se transforma en hombre… ¿qué va a suceder? Va a querer salirse de la basura aunque en el fondo sabe que es un puerco todavía. Y va a empezar por la gracia de Dios a querer vomitar la basura que estuvo comiendo con deleite. Va a sentirse mal y asqueado por lo que ve. 


Aplicación: Así pasará cuando Dios nos convierte a Cristo… Dios pondrá en ti nuevos deseos, sentirás que el lodo ya no es tu lugar, querrás amar a Dios y su justicia y odiarás el pecado. En el momento en que Dios te toque serás transformado y Dios te dará un corazón nuevo. Esto no quiere decir que vas a validarte ahora en tu nueva obediencia porque constantemente Dios te mostrará en su ley el cerdo que llevas por dentro.



41. ¡Corre, salta, se quema la casa!


Vamos a decir que tú y yo estamos en un cuarto de una casa y alguien entra corriendo y nos dice: ¡Corran, salten por la ventana que la casa se esta quemando, ya no hay otra puerta para salir! 


Si usted creyera a sus palabras saltaría por la ventana para ponerse a salvo, aunque no vea el fuego aun venir. ¿No es cierto? 


Aplicación: La Biblia dice que el día del juicio está por llegar. Solo debemos de creen en lo que Dios hizo para salvar a los pecadores, es decir “el evangelio”. Te voltearas a él en reconocimiento de tus pecados y en agradecimiento al mirar hacia atrás y ver que merecías morir en el incendio, pero su acto de amor al llamarte a salvación te ayudará a amarlo. Aunque siempre Dios te estará recordando el miserable que hay en ti.



42. Lo que sembramos


Al testificar notarás que lo que le dices a las personas les parece como una locura, pero esta ilustración nos ayuda: 


Supongamos que me encuentre a un hombre que está sembrando en el campo y le pregunte ¿qué semilla siembras? y me responde que no sabe. ¿No te parece que estaría loco?


Aplicación: Es lo que estoy haciendo contigo, al predicarte estoy tratando de sembrar el evangelio. Te estoy dando las buenas nuevas de lo que Cristo hizo para salvar a los pecadores como tu y como yo, y advirtiéndote que algún día tendremos que dar cuenta a Dios pero si crees en Cristo y confías en él por medio de la fe, Dios promete no te dejarte en tus delitos y pecados, sino darte vida pues ya Cristo pagó tu deuda. 



43. La Libros viejos 


Hay personas que no les gusta leer libros porque ya son viejos. Y muchos piensan que la Biblia es anticuada y pasada de moda y que ya los tiempos han cambiado mucho para creer en esas cosas, pero dile algo así:


¿Crees que el sol por ser viejo es algo anticuado? ¿Crees que las casas con ventanas ya pasaron de moda por haberse inventado la luz eléctrica? ¿Porque no le cierras las ventanas a tu casa si ya te puedes alumbrar con algo tan novedoso como las luces de neón o LED…?


Aplicación: De igual manera, aunque la Biblia sea un libro muy viejo, ella tiene las verdades y el consejo de Dios y la respuesta para que los hombres sean salvos.



44. El plato de comida


Si al testificarle a alguien te dice que ir a la iglesia muy a menudo no hace falta o que él cree pero que no necesita ir a la iglesia, dile algo así:

¿Crees que si comes hoy todo el día, te duraría para seis meses?


Aplicación: Es imposible que en un día recibas suficiente el futuro. Debes ir extrayendo día a día de la fuente inagotable de gracia que Dios tiene para ti, a medida que te haga falta. El ir a la iglesia no salva a nadie, pero es un medio de gracia que Dios nos ha dado para crecer en la fe.



45. El plato de comida


Si al testificarle alguien te dice que no cree que necesite a Dios en su vida por ahora dile algo así:


¿Qué necesita un hombre hambriento?: ¿Fama? ¿Buena ropa? ¿o necesita alimento?

¿Qué necesita un hombre sediento?: ¿Acciones en la bolsa? ¿o necesita agua?


Aplicación: La necesidad espiritual mayor que puedas tener es recibir perdón de Dios por tus pecados. Si tus pecados no son perdonados no alcanzarás misericordia. Necesitas creer en Cristo, en su persona y su obra, él pagó el precio por tus pecados, deposita tu fe en Jesús, es la única manera en que puedes ser reconciliado con Dios, él nos salva por gracia por medio de la fe; y esto no de nosotros, pues es don de Dios; no es por nuestras obras, para que nadie se gloríe. No te salva por tus obras de justicia. 



46. El plato de comida


Al testificar alguien te puede decir que él es bueno y que no está completamente perdido pues él ha hecho más cosas buenas que malas y que por eso Dios le va a dar una oportunidad, dile algo así:


¿Si llegas a McDonald y pides una hamburguesa que cuesta $3.00, crees que te la venderían por $2.00? ¡No!


Aplicación: ¿Y con Dios, crees que si te falta solo un poco en el pago él te va a ayudar con lo que te falta? No permitas que Satanás te engañe con hacerte creer que eres tan bueno que no necesitas la gracia de Dios. Somos malos, muy malos, todos los hombres. Todos nos quedamos cortos de alcanzar el estándar de Dios. Solo Jesucristo lo logró por nosotros.



47. Acerca del arrepentimiento


El arrepentimiento es un cambio de mente en cuanto al pecado, es decir, es ese voltearse/regresar a Dios en reconocimientos de nuestros pecados, reconociendo la santidad de Dios y nuestra miseria en cuanto al pecado que mora en nosotros. Así como el publicano de la parábola.


Podemos decir que el arrepentimiento en el sentido de la palabra griega escrita en la Biblia "epistrépste" es "volver, regresar, dar media vuelta", Esto no es dar una vuelta en dirección contraria procurando no pecar más, sino en su esencia es voltearnos a la Cruz, a ver su amor y su misericordia a la vez que vemos nuestros pecados. También en la Biblia encontramos para el arrepentimiento la palabra "metanoia" que es "cambio de mente", aquí tampoco quiere decir que ya tu mente estará dispuesta, entrenada o preparada para no pecar más, o que ahora Dios por su Espíritu nos da el poder para no pecar más, no, esto sería ser un hipócrita, aparentando y cumpliendo para en este cumplimiento puedas ser aceptados. Este cambio de mente esta más relacionado al no pensar que por nuestra propia obediencia o santificación estamos siendo o somos justificados también delante de Dios. 


La idea de no pecar más, aunque esto es lo que queremos, no nos comunica toda la idea de lo que Dios quiere decir, porque en verdad continuamos pecado a lo largo de toda la vida de creyentes, mientras estemos en esta carne, ya sea en acciones o pensamientos impropios. 


El arrepentimiento para salvación no es abandonar el pecado o cualquier otra rendición, resolución y/o compromiso de obediencia a la ley de Dios o de Cristo; ES la convicción o conocimiento de nuestro pecado delante de Dios como culpables y dignos de condenación que nos lleva a la confesión del pecado con fe en Cristo Jesús para salvación de donde los frutos de tal arrepentimiento se originan. Luc. 18:13, 3:7-8; Mar. 1:15; Jua. 9:40-41; 1 Jua. 1:8-10; Isa. 6:5-7; Job. 40:3-5, 42:5-6; Luc. 7:47, 19:5-10, 2 Cor. 7:10



48. Ser sincero no basta


Podemos encontrar a alguien que diga: Para Dios no importan las creencias solo basta la sinceridad. Esta ilustración nos ayuda un poco.


Supongamos que voy a un banco y le de uno de mis cheques al cajero para cobrar por diez mil dólares, y el cajero me pregunta si tengo suficientes fondos y yo le digo que no tengo, ni en ese banco ni en ningún otro, y si me pregunta sobre que base quiero cobrar el cheque, y yo le diga que debido a mi sinceridad, que no existe otro hombre más sincero que yo. ¿No crees que el cajero pensaría que estas loco? 


Aplicación: Sin embargo, si decimos que para Dios no importan las creencias y que basta la sinceridad. El hecho de que creamos que alguien es sincero no quiere decir que lo somos para Dios. Ante Dios solo Cristo puede darnos lo que no tenemos para presentarnos delante de Dios. Una justicia incorruptible.



49. Si fueses ciego


Si tú fueras ciego y me pides que te describa algo que esta en una vidriera seguramente pasaría mucho trabajo. 


Aplicación: Así más o menos pasa cuando te trato de hablar de Cristo. Tal vez no veas belleza alguna. Pero si Dios abre tus ojos con la fe, podrás ver toda su hermosura y su gracia.



50. Cuando uno casi se muere


Dicen muchos que las personas que han estado cerca de la muerte cuando ya están cerca de la muerte han tenido experiencia de recordar o ver todas las cosas que han hecho en el pasado, buenas y malas; algo así como una película. 


Independientemente de estas experiencias la Biblia no dice esto, pero lo que si dice que Dios vamos a morir un día y después de esto el juicio. Y Dios si sabe todo lo que hemos hecho en este mundo. La Biblia dice que le daremos cuenta hasta de cada palabra ociosa que haya salido de nuestra boca. 


Pero no tienes que esperar a morirte para averiguar lo que te pasará. La Biblia dice que él que no cree en él ya ha sido condenado. Pero él que cree en él no será condenado mas a pasado de muerte a vida. Dios nos salva no por nuestras obras sino por la obra que Cristo hizo a favor de pecadores. Cree en Jesucristo y solo en él para tu salvación. Confiesa y reconoce tu pecado ante Dios. Si lo haces y confías en él por la fe, la Biblia dice que ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.



51. ¿Cuál opción debo tomar?


¿Si un policía te detiene por haber hecho una infracción, y tú sabes que eres culpable, no cabe duda de ello? ¿Cómo te sentirías con él?


Si te enojas con él tendrás muy pocas posibilidades de que te libres de la multa.

Si reconoces que eres culpable y él no te perdona entonces estas recibiendo tu merecido.


Pero si te humillas y reconoces tu violación y después de eso él te dice que te quiere perdonar y dar gracia, ¿Cómo te sentirías con él? ¿Agradecido?.  Puede que incurras en la misma infracción, pero esta otra vez te sentirás distinto. 


Aplicación: Eso es lo que Dios quiere hacer con nosotros. El sabe que somos pecadores, y él tiene que condenar nuestro pecado. Esto lo hizo en un inocente, en su Hijo Jesucristo el cual siendo justo se ofreció en sacrificio por nuestros pecados. Pagó la multa que nos merecíamos. Esto nos hace ser agradecidos y no estar conformes cuando pecamos. 



52. ¿Cómo se formó este edificio?


¿Cómo crees que se formó este edificio? Un edificio, antes de ser construido, está en la mente de alguna persona o personas; después el arquitecto o los arquitectos ponen esas ideas en papel, hacen los planos, y más tarde construyen el edificio. El edificio una vez construido es muestra de que hubo un arquitecto y un constructor. No se hizo de la nada.


Aplicación: De igual manera la creación es una prueba de que Dios lo diseñó y lo creo. Los hombres no tendrán excusas en el día del juicio porque la creación es evidencia de la creación de Dios. Más que desear ver a Dios él quiere que conozcas de lo que hizo para salvarte. El te dará el arrepentimiento y la fe.



53. Tirando letras al aire (refutando la teoría del big bang)


Si echáramos en un cubo millones de letras y vocales puntos y comas y nos subiéramos a una torre y las tiráramos desde la torre. ¿Crees que al caer las letras se ordenarían de manera tal que se formaran palabras, oraciones, párrafos y que el resultado final fuera un libro atractivo para todos? Esto es casi imposible. Trata de pensar en alguna explosión que haya producido orden. 


Aplicación: Todas las cosas en esta tierra tienen un orden y nos muestran que fueron hechas por un creador. A Dios no podemos verlo, oírlo, tocarlo, probarlo, u olerlo. Pero, así como sabes que un edificio tiene un constructor, una pintura un pintor, sabemos que Dios existe porque vemos su creación. Esa es su prueba más grande convincente que puedas tener. No puedes tener una creación sin un “Creador.” Pero aparte de esta prueba tienes tu conciencia que te dice el bien del mal. Y también puedes tener el testimonio de Dios al creer en su Hijo Jesucristo, que no es por tu justicia que puedes alcanzar el perdón que necesitas sino por la obra de Jesucristo a favor de pecadores, a través de la fe.



54. Mamá me ama


¿Crees que tu mamá te ama? ¿Lo sabes bien? ¡Seguro que si! 

Ahora ¿Puedes ver el amor de tu mamá? ¿Puedes pesarlo? ¿O medirlo? 


Aplicación: Así es el amor de Dios, aunque no lo puedas ver, ni pesar ni medir, es muy real. A pesar de todo lo malo que hemos sido, lo desobedientes, impuros…etc. El nos ama y nos ofrece el perdón de pecados en Jesucristo, no fue gratis tuvo un precio. La Biblia dice: Mas Dios muestra su amor para con nosotros en siendo aun pecadores, Cristo murió por nosotros. Su benignidad nos guía al arrepentimiento. Esto nos ganará para Dios.



55. ¿Dónde está la fractura?


Si un niño se fractura un brazo y el medico empieza a tocarlo suavemente y le pregunta ¿es aquí? No, ¿Y aquí? No. Y así sigue y de repente el niño grita ¡ay! Me duele… ¿sabes porque lo hace? Porque el medico ha encontrado el lugar afectado, ha puesto su dedo en la fractura.


Aplicación: Si nos examinamos con la ley veremos que donde más nos duele ahí está nuestro pecado. Si Dios ha hablado a tu corazón y su Espíritu ha revelado tu pecado, acepta su consejo porque Dios solo quiere el bien para ti, así como el medico para el niño. 



56. Acuerdo de licencia


Cuando instalas un programa en tu computadora siempre debes estar de acuerdo con lo que dice el contrato de la licencia. Si no estás de acuerdo simplemente el programa no trabajará en tu computadora y terminará la instalación inmediatamente. 


Aplicación: Del mismo modo si intentas acercarte a Dios, pero no quieres aceptar sus condiciones de creer solo en Jesucristo para tu salvación por la fe, Dios no te podrá perdonar tus pecados. El pagó con precio de sangre nuestro rescate, nos dio acceso ante el Padre, nos reconcilió con Dios, hizo la paz mediante la Cruz. Cree en él y él te despojará primeramente de toda tu propia justicia para que veas el regalo de su gracia. 



57. Libre de deudas


Si alguien pusiera un anuncio en el periódico que dijera así “Pagaré las deudas de cualquiera que venga a verme mañana entre las ocho y las doce de la mañana.” ¿Irías tú? Probablemente pensarías que eso sería un engaño. Pero si después te enteras de que fue cierto y que solo unos pocos asistieron y lograron hacer sus sueños realidad; de seguro te lamentarías al enterarte.


Aplicación: De la misma manera Dios te ofrece gratuitamente la forma de obtener el perdón de pecados, es un don gratuito de Dios. Pero esto es solo por un corto tiempo durante el cual este perdón esta disponible. No siempre será así. Llegará un tiempo cuando será demasiado tarde para poder alcanzar la salvación de Dios. La exhortación bíblica es: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:15). 



58. Caminando hacia el precipicio


Si vieras a un ciego dirigirse hacia un precipicio y pudieras hacer algo para evitarlo. ¿Qué harías?


Lo más normal sería advertirlo que si sigue por ese camino, se caerá en el abismo y morirá. Tirarías algunas piedras para convencerlo que es verdad lo del precipicio.

Aplicación: Cuando predicamos el evangelio advertimos a los pecadores del peligro que continuar por el camino del pecado, la incredulidad y de su justicia propia; y anunciamos el puente que Dios ha hecho por encima de ese abismo porque el camino de ellos conduce al precipicio, al infierno.



59.  Las dos naturalezas


Si acercas una hoja de papel a una llama de fuego, ¿Qué crees que pasará? 

El fuego inmediatamente consumirá la hoja de papel pues estas dos naturalezas son opuestas. 


Aplicación: De la misma manera si llegamos a Dios con nuestra naturaleza de pecado o justicia propia seremos consumidos en un instante. Es por eso por lo que necesitamos a un Salvador que nos pueda salvar del pecado y del Juicio y la ira de Dios. Jesús pagó el precio. Nuestra deuda ha sido pagada. Nos podemos acercar confiadamente, no sobre la base de nuestros méritos sino sobre la base de la justicia de Dios que ha sido imputada al pecador por la fe. 



60. La elección correcta


Imagínate si te ofreciera la opción de cuatro regalos: 


1. La Mona Lisa original; 

2. Las llaves para un Lamborghini de último modelo; 

3. Diez millones de dólares en efectivo; o 

4. Un paracaídas. 


Solo puedes elegir uno. ¿Cuál escogerías?

Pero antes de que puedas escoger, aquí hay una información que te ayudará a hacer la mejor elección: Estas parado al borde de la puerta de un avión a 10 mil pies de altura y tendrás que saltar en cualquier momento. ¿Te ayuda eso a conectar los puntos? Debería…. El paracaídas sería el único de los cuatro regalos que te puede ayudar con tu dilema. Los otros pueden ser útiles, pero no tienen uso cuando te tienes que enfrentar a la ley de la gravedad en una caída de 10 mil pies de altura. 

Ese conocimiento debería producir un temor reverente dentro de ti, y ese temor es bueno porque te ayuda a hacer la elección correcta y podrá salvar tu vida. 


Aplicación: Toda la humanidad está al borde de la eternidad. Todos vamos a morir. Todos tendremos que pasar por la puerta de la muerte. Puede tocarnos hoy o tal vez mañana. Para la mayoría de la humanidad la muerte es un trauma a lo desconocido. 


Pero Dios no quiere que los pecadores se acerquen a él por el temor del infierno sino más bien por la provisión que él ha provisto para ellos en Jesucristo, así como lo es el paracaídas para qué que tiene que saltar a la eternidad. Es por eso el evangelio es un anuncio de algo que ya esta hecho.


Los pecadores han de mirar a la ley de Dios y verse a si mismos como grandes pecadores, pero lo que los llevará al arrepentimiento y a la fe es el ver la bondad de Dios, lo que Dios hizo por ellos en Cristo Jesús para que no tengan que ir al infierno. 



61. El regalo que te quiero pagar


Imagina que alguien te regala por tu cumpleaños un carro deportivo de último modelo, de los más caros que hay en el mercado; pero en lugar de aceptarlo con gratitud, tratas entonces de pagarle a la persona que te lo quiere regalar.  ¿Cómo crees que él que te está dando el obsequio se sentiría? ¿Ofendido? 

Aplicación: De la misma manera, Jesús derramó su sangre en la cruz para darte gratuitamente/por gracia el don del perdón de tus pecados y la vida eterna, y tú estas tratando de pagarlo con tus buenas obras. Todo lo que puedes hacer es aceptar su regalo con gratitud.



62. El pastel quemado


Imagina que te quiero regalar un pastel, pero me descuido un poco y se me quema. Pero decido cubrirlo con un delicioso merengue blanco. Pero cuando lo pruebas te das cuenta de que sabe horrible.


Aplicación: De la misma forma, nosotros podemos tratar de lucir bien por fuera con nuestras buenas obras, pero por dentro estamos muertos en nuestros pecados; necesitamos dejar de aparentar y cumplir, sino creer y confiar. 



63. El esposo o la esposa infiel


¿Perdonarías a un esposo o a una esposa infiel si la disculpa fuese algo así: 

“Si, lo siento, intentaré no volverlo hacerlo otra vez, ¡pero todos mis amigos engañan a sus conyugues de vez en cuando”!


Aplicación: Nosotros conectamos muchas veces el arrepentimiento con dejar de hacer algo y no hacerlo más, pero Dios conecta el arrepentimiento con el profundo reconocimiento de nuestros pecados que produce en nosotros tristeza por el pecado lo cual nos lleva a ver nuestra condición de pecadores y voltearnos a su misericordia, a la cruz, a la persona y a la obra de Cristo a nuestro favor. Nosotros pedimos perfección de otros que nosotros mismos no somos capaces de dar como deberíamos, pero Dios nos regala su perfección en Cristo y nos pide constricción, porque él sabe que podemos fallar una y otra vez, pero él en cambio siempre permanece fiel. Sino estamos en un continuo reconocimiento de que somos pecadores y que la justicia de Cristo es suficiente para salvarnos aun no hemos conocido el evangelio de su gracia. La ley no puede ser la norma de nuestra validación ante Dios sino la fe en Jesucristo. 



64. El ateo y el cristiano


En una ocasión un ateo estaba dando una charla acerca de la 'no existencia de Cristo'. Él decía, “Cristo no existe, nadie lo ha visto, ha sido un invento para engañar a la gente,” y continuó arremetiendo en su discurso contra Jesucristo. Al terminar la charla, invitó a los oyentes a preguntar lo que quisieran. Entonces, se levantó un hombre cristiano que había sido alcohólico y drogadicto. El cristiano estaba comiendo una naranja, y preguntó, “Señor ateo, ¿Esta naranja que estoy comiendo está dulce o ácida?” El ateo, muy enojado, le contestó, “¿Cómo voy a saber si no la he probado?” El cristiano le respondió, “Entonces, ¿Cómo usted puede asegurar que Cristo no existe, si no lo ha probado? Solo los que hemos probado a Cristo sabemos que Él es real y verdadero y precioso para nosotros.” 


Aplicación: La Biblia dice que el hombre natural no percibe las cosas que son del espíritu pues para él son locuras, también la Biblia dice que el Espíritu de Dios da testimonio a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Así que el pecador que Dios mueva a dar el paso de fe entenderá lo alto, ancho y profundo del amor de Dios.



65.  Dios ha decidido darle una vuelta a la tierra.


Imagínate que Dios decida semana tras semana dar una vuelta sobre la tierra para poner orden y control, en la primera semana decide recoger a todos los asesinos y arrojarlos en el infierno, a la siguiente semana decide llevarse al infierno a todos los violadores y a los que han codiciado y así poco a poco va haciendo lo mismo con los adúlteros, con los que blasfeman su nombre, etc. etc… hasta llegar a los ladrones y mentirosos y a todos los que ha violado su santa ley… ¿Si Dios hace esto, crees que al final va a quedar alguien sobre la tierra? De seguro que no.


Aplicación: Esto es lo que dice la Biblia: No hay justo ni aun uno. Todos hemos pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios. Necesitamos de la gracia de Dios para salvarnos.


La Biblia dice que todos los mentirosos tienen su parte en el lago de fuego, dice que ningún ladrón ni ningún adultero puede entrar en el reino de los cielos, entonces, si Dios nos juzga por su ley, y si él nos trata según nuestros pecados, de seguro iríamos al infierno… porque Dios es bueno y él dice que él castigará a los asesinos, violadores, mentirosos, ladrones, adúlteros, etc... Y eso somos todos, pero Dios en su misericordia nos envió a un justo, a su único hijo Jesucristo, a pagar por nuestros pecados y Dios aceptó su sacrificio como valido para todos los que en el confían, por la fe, puedan ser perdonados.



66.  El Juez que no quiere tratar el problema.


Imagínate el siguiente escenario en el tribunal cuando lleven a juicio este hombre:

El juez le dice: “Tenemos todas las evidencias. Usted es culpable. Sin embargo, no quiero tratar por el momento el asunto de su culpabilidad. Primero quiero hablar de las necesidades que usted siente. ¿Es feliz? ¿Se siente vacío por dentro?”.

Hablar así sería algo absurdo. Si algún juez le hiciera ese tipo de preguntas a un reo, lo expulsarían de su posición. El criminal comparece ante el tribunal porque cometió un grave delito, y ese es el único tema del que se va a hablar. Se debe hacer justicia. Al hombre lo deben castigar por su terrible crimen. Las necesidades que sienta no tienen nada que ver con el asunto en cuestión.


Aplicación: De la misma manera, si entendemos el pecado en su verdadera luz como enemistad con Dios, y captamos la urgencia de la situación (que nuestro amigo aún no regenerado podría morir esta noche y enfrentarse al justo juicio de Dios), ¿no nos sentiríamos motivados para mostrarle a nuestro amigo su depravación con relación a la ley, y usar la ley para apelar a su conciencia con el fin de llevarlo a la fe solo en Cristo?



67.  Un carro común.


Cada vez que uno compra un carro nuevo, apenas uno veía uno parecido por la calle. Pero después que lo compras empiezas a ver muchos como el tuyo en todos los lugares. Esto no se debía a que se había producido un incremento repentino en las ventas de esos carros; sino porque ahora estas atento para buscarlos.


Aplicación: Así pasa cuando entiendes el evangelio de la gracia de Dios, que no hay nada en nosotros que pueda cooperar con la gracia de Dios en la salvación, sino que todo es la obra de Dios. Puedes identificar el mensaje de un evangelio centrado en el hombre o el verdadero que es un evangelio centrado en Dios, en la persona y la obra de su Hijo. 



68. ¿Qué tan grande es la ofensa? 


Existen varios niveles de ofensas. Por ejemplo, si tengo un desacuerdo con mi hermano y discutimos y nos peleamos a golpes puede que el castigo no pase más allá de la disciplina de nuestros padres. Pero si ofendemos a un amigo y nos vamos a los golpes puede que esa relación termine. Y si viene un policía cuando estamos peleando y peleamos con el policía el delito es mayor, y si después frente al juez le gritamos al juez y lo ofendemos, el delito es aun más grande…y si ofendemos al presidente del país el delito es aun más grave. Mientras más grande es la autoridad que ofendo más grande es el delito…


Aplicación: Así pasa para con Dios. Dios es la máxima autoridad a la cual nosotros podemos ofender. Y nosotros lo ofendemos a Él con nuestros pecados. Al pecar desafiamos su autoridad y su santidad. La paga del pecado delante de Dios es la muerte. El castigo a los que desafían la autoridad de Dios es la condenación eterna en el infierno. Nunca vamos a ver lo santo que es Dios hasta que reconozcamos lo gran pecadores que somos. 


Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. (1ª de Juan 1:8-10)



69. ¿No siento que he ofendido a Dios? 


¿Qué crees que es lo que te mataría si saltas de un avión sin paracaídas? El haber violado la ley de la gravedad. Pero un paracaídas te pudiera salvar. 


De igual manera al pecar hemos violado la santa ley de Dios y al saltar a la eternidad estarás en graves problemas si no te has reconciliado con Dios y te has puesto el paracaídas que Dios ha provisto para ti el cual es Jesucristo. El es el paracaídas que te hace falta para dar este salto confiadamente. 


La Biblia dice. La noche está avanzada y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz... Vestíos del Señor Jesucristo y no proveáis para los deseos de la carne. (Rom. 13:12,14) Ósea, te debes de vestir del Señor Jesucristo, de su justicia, de su santidad, así como te pondrías un paracaídas al saltar de un avión. 


Aplicación: “Eso es lo que dice la Biblia que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. (1 Tim. 1:15). Somos salvos por gracia y Dios produce fe y arrepentimiento al nosotros escuchar este anuncio que somos pecadores pero que hay un mediador que hizo provisión para nosotros. Creer y confiar solo en él. Esto es a través de la fe, por creer y confiar en Jesucristo como tu único y suficiente Señor y Salvador, por medio de la fe, en arrepentimiento. Esto es nacer de nuevo.” No te engañes, Dios no puede ser burlado. 



70. ¿Cuál es el salto que tengo dar para insertar la canasta? 


Alguien puede pensar que para estar bien con Dios tiene que creer y ser santo pero ¿con que porcentaje Dios estará satisfecho?


Si la meta es saltar y insertar una pelota de basquetbol en la canasta ¿qué tan alto puedo saltar? Seguramente Lebron James o Kevin Durant pueden saltar el doble que nosotros pero si la meta es la luna, todos nos quedaríamos cortos.


Aplicación: ¿Y con Dios, crees que si te falta solo un poco por insertar la canasta él te va a ayudar con lo que te falta? No, ya Dios dio el salto que nosotros no podíamos saltar por nosotros mismos. No permitas que Satanás te engañe con hacerte creer que eres tan bueno que no necesitas la gracia de Dios. Somos malos, muy malos, todos los hombres. Todos nos quedamos cortos de alcanzar el estándar de Dios. Solo Jesucristo logró eso por nosotros. De esta manera es que Dios nos imputa su justicia, por la fe.



A medida que tengamos más ilustraciones de este tipo las iremos añadiendo. Recuerda si quieres colaborar con más ilustraciones de evangelismo puedes escribirme a info@escueladeevangelismo.com


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